lunes, 30 de mayo de 2011

El sano ejercicio de proyectar una situación en el tiempo



Muchas veces escuchamos hablar de nuestra esencia, de hacer lo que nos dicta el corazón, nuestra guía interior, etc. Sin dudas, este hábito debería atraer toda nuestra atención al momento de decidir un cambio de vida ya que se sostendrá en él. Si bien en un primer momento esto puede sonar complicado, nos encontraremos muchas veces con que escuchar nuestra esencia es más fácil de lo que pensamos y que dicha tarea está completamente a nuestro alcance.

La guía de nuestra propia esencia se vuelve invalorable en aquellos momentos en los que debemos tomar una decisión sin saber exactamente qué necesitamos, y acá llegamos a un punto fundamental: uno no puede encontrar lo que no está buscando. Wayne Dyer, doctor en psicología y autor de numerosos bestsellers de autoayuda, escribió lo siguiente en su libro "Tus zonas mágicas": Nunca se tiene suficiente de lo que no se necesita.

Desconozco si esta frase es una creación de él mismo, pero significa que no podemos crear nada que no hayamos imaginado antes, como tampoco es sensato pretender un cambio sin saber hacia dónde queremos dirigirnos, porque tal emprendimiento nos generará una sensación constante de insatisfacción y falta de rumbo; pensemos en alguien que sale a la ruta con su auto sin saber hacia dónde va: nunca sentirá que llegó a destino porque en realidad al momento de partir no se propuso ningún lugar en particular.

Existe un ejercicio muy simple que nos ayudará a tomar decisiones sustentadas en lo que verdaderamente necesitamos; nuevamente me refiero al necesitar como una instancia diferente al querer. Siempre que no estemos seguros acerca de sostener una situación, prolonguémosla en el tiempo tal cual se da en el presente y ahí obtendremos la respuesta. Si, por el contrario, guardamos la esperanza de un cambio, evaluemos si nos basamos en elementos reales, y en caso afirmativo nuevamente proyectemos en el tiempo la situación presente hasta que ese cambio se dé y veamos si estamos dispuestos a dicha espera.

Por ejemplo, supongamos que nos encontramos en una relación de pareja que no sabemos si necesitamos prolongarla, y por más que lo intentamos, no logramos descifrar lo que nos dice nuestro corazón. Ahí podríamos establecer el siguiente diálogo con nosotros mismos:

P: ¿Qué es lo que me genera malestar?
R: Que mi pareja vuelve a casa enojado/a y me trata muy mal.
P: ¿Está trabajando sus emociones con algún tipo de terapia?
R: No.
P: ¿Muestra intenciones de hacerlo en un futuro cercano?
R: No lo creo.
P: ¿Tomará alguna medida en un futuro más lejano?
R: No lo sé, ojalá que lo haga.
P: ¿Cuánto estoy dispuesto/a a esperar un eventual cambio?
R: Muy poco, ya no aguanto más esta situación.
P: ¿Qué pasa si no cambia?
R: No quiero ni pensar en eso, no podría vivir sin él/ella.
P: ¿Estoy dispuesto a vivir así los próximos 10 (20, 50...) años?
R: No.

Este ejercicio, lejos de pretender simplificar situaciones complejas (tanto como para dejarnos momentáneamente en un estado de indecisión) propone un diálogo interno, contemplando todos los elementos de la situación actual y nuestras impresiones más genuinas y sinceras, por eso aconsejo realizarlo en un ambiente de tranquilidad y relajación. En este ejemplo doy por entendido que el motivo del enojo es ajeno a la relación de pareja, en cuyo caso tendríamos que comenzar por asumir nuestra responsabilidad y trabajar en ello.

Pronto veremos que esa aparente incapacidad de escuchar a nuestra esencia era en realidad una limitación ilusoria, ya que aquello que verdaderamente necesitamos está mucho más a nuestro alcance de lo que podemos llegar a imaginar. Recordemos que siempre, aunque no parezca, en algún rincón de nuestro ser la sabiduría interna tiene indubitablemente definido qué es lo que necesitamos hacer y es nuestro derecho servirnos de ella.

El siguiente paso, una vez que nos escuchamos y sinceramos con nosotros mismos, es accionar en tal sentido y aquí nuevamente tenemos la opción de dejar todo como está u optar por cambiarlo (ejerciendo nuestro derecho al libre albedrío), aunque esta instancia quizás sea tema para un próximo artículo.

Imagen: Ryan and Sarah Deeds

domingo, 29 de mayo de 2011

Presencia Confirmada en Expo Integrativa - 18 de Junio de 2011

El 18 de junio de 2011, en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia, estaré presente por tercer año consecutivo en la exposición holística "Expo Integrativa 2011". Una vez más, me encargaré de difundir a la comunidad los beneficios del Reiki en este evento organizado por André Luiz Oreglia, a quien agradezco su invitación.

Cabe remarcar que la entrada será libre y gratuita.


miércoles, 25 de mayo de 2011

miércoles, 4 de mayo de 2011