sábado, 30 de julio de 2011

¿Qué es una Iniciación o Sintonización de Reiki?


Una Iniciación o Sintonización es aquel ritual sagrado a través del cual el Maestro habilita a otras personas a canalizar energía. En el fondo, es una gran limpieza energética y espiritual que permite que una persona que no ha sido Iniciada se convierta de por vida en reikista. Cada uno de los Niveles de Reiki conlleva su debida Iniciación al comienzo del curso, para que a partir de ese momento los alumnos lleven adelante su autotratamiento, que es la forma en la que un reikista se beneficia de esta energía.

En los comienzos del Reiki, Mikao Usui (su creador) empleaba un sistema de Iniciaciones denominadas "reijus". Las reijus eran Iniciaciones periódicas que él brindaba a sus alumnos en cada encuentro con el fin de aumentar su capacidad de canalización. Debido a la periodicidad de las reijus, la línea divisoria entre alumnos y pacientes no estaba demasiado clara, ya que además de Iniciaciones podemos considerarlas tratamientos. Él era de familia samurai, por lo que tuvo acceso a la mejor educación y también recibió entrenamiento en artes marciales. A mediados de la década de 1910, Usui ya enseñaba un sistema que precedió al Reiki y que era muy similar a él, por lo cual, en 1922 decidió realizar una meditación y ayuno en el monte Kurama, cerca de Kyoto. En el día 21, Usui recibió una luz muy intensa en su frente que acentuó sus capacidades sanadoras por lo que podemos decir que se "autoinició" a través de un proceso espiritual muy largo y profundo que culminó con dicha experiencia.

En la actualidad, la Iniciación es una forma práctica de habilitar al reikista para comenzar a relacionarse con esta energía, tanto en beneficio propio como de los demás. Semejante activación del sistema energético (sistema de chakras) permite que la persona vuelva a conectarse con esa fuente de energía de la cual nunca debió alejarse, pero que por motivos culturales, religiosos, etc. se distanció. Recibir una Iniciación es reconciliarnos con el poder interno de modificar nuestras vidas y de sentirnos cada día más plenos; es una llave que abre la puerta de un camino que ahora ofrece muchas más posibilidades que antes, el cual transitaremos de forma consciente para descubrir qué tiene para ofrecernos.

La Iniciación es un proceso breve, y como alumnos puede generarnos bostezos, pesadez y hasta llanto (entre muchas otras sensaciones), dado que es una experiencia profunda y liberadora. A partir de ese momento, nuestras vidas comienzan a tomar otro rumbo, y gradualmente nuestro camino de desarrollo personal se torna cada vez más evidente y claro. Esa es la función del Reiki: guiarnos y proveernos la energía suficiente para tomar las decisiones que nos permitan recorrerlo de forma natural, para beneficio nuestro y de quienes nos rodean.

Imagen: ahisgett